¿Qué es la composición corporal?
Nuestros cuerpos están compuestos por músculo y huesos, órganos y grasa, y otras materias, tales como tejido conectivo. Desde otra perspectiva, constan de masa libre de grasa y masa grasa. La masa libre de grasa se refiere a todas las partes del cuerpo que no son grasa; la masa grasa incluye toda la grasa (alguna de la cual, por supuesto, es esencial para sobrevivir).
En la medición de la composición corporal de una persona, se valora qué porcentaje de su cuerpo es grasa. Esto proporciona una medida más veras de su condición física que las que se obtienen con las tradicionales tablas de peso y talla.
Las personas con obesidad está en riesgo de tener problemas muy serios de salud, incluyendo ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, presión arterial alta, diabetes tipo 2, enfermedad pulmonar, trastornos de la vesícula biliar, y ciertos tipos de cáncer.
Tener poca grasa corporal también plantea riesgos para la salud. La grasa proporciona protección, reservas de energía, y ayuda en el funcionamiento normal del cuerpo. En las mujeres tener muy poca grasa afecta el balance hormonal y puede causar pérdida excesiva o fracturas de hueso, pérdida de masa muscular, y otros problemas fisiológicos que algunas veces ponen en riesgo la vida.
Una valoración de la composición corporal puede revelar riesgos de salud asociados con el peso; las gráficas normativas de peso y talla no lo hacen. Por ejemplo, una mujer que aparenta ser delgada y cae en el rango de peso deseable para su talla y constitución puede en realidad ser obesa; se le debe advertir sobre los riesgos relacionados y proveerle orientación en la reducción de su nivel de grasa corporal. Por otro lado, un jugador de fútbol que aparenta ser pesado, y está de hecho definido como en sobrepeso por la tabla de peso y talla, pude ser obligado por su entrenador a perder 13.5 kg, cuando en realidad puede tener un cuerpo muy magro, pesadamente musculoso, lo que implica que perder peso podría ser contraproducente tanto para su salud como para sus habilidades de jugador.
Además de revelar los riesgos relacionados con el alto o bajo contenido de grasa, la valoración de la composición corporal también puede utilizarse para:
- Establecer el peso deseable.
- Supervisar los cambios de composición corporal durante la maduración del niño
- Prevenir la obesidad infantil.
- Supervisar cambios para las personas que han sido incluidas en programas nutricionales o de ejercicio.
- Indicar la pérdida excesiva de peso relacionada con los trastornos de alimentación.
Índice de Masa Corporal (IMC)
El IMC es un indicador ampliamente utilizado para clasificar el estado nutricional. Aunque no distingue entre masa muscular y grasa, es útil para identificar riesgos asociados con el sobrepeso y la obesidad, como diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares (Ezzati et al., 2017). Sin embargo, debe complementarse con otros parámetros para una evaluación más precisa.
Complexión corporal
La complexión, determinada por la relación entre la altura y la circunferencia de la muñeca, influye en la interpretación del IMC y en la planificación de dietas y ejercicios. Una complexión más robusta puede indicar una mayor masa muscular, mientras que una complexión delgada puede sugerir menor reserva nutricional (Gallagher et al., 2000).
Porcentaje de grasa total y segmentada
Índice Cintura-Cadera (ICC)
Masa muscular total y segmentada
Masa ósea
La masa ósea indica la cantidad de huesos a un nivel de minerales óseos, en el cuerpo. Las investigaciones han demostrado que el ejercicio y el desarrollo del tejido muscular están relacionados con una mayor fortaleza y mejor salud ósea. A pesar de que e poco probable que se produzcan cambios apreciables en la estructura ósea en un periodo corto, es importante que usted desarrolle y mantenga huesos saludables llevando una dieta equilibrada y haciendo ejercicio.
La densidad y masa ósea son críticas para diagnosticar osteoporosis y prevenir fracturas. Una baja masa ósea puede indicar deficiencias nutricionales, como falta de calcio o vitamina D (Kanis et al., 2013).
Edad metabólica
Es la edad metabólica indicada es superior a la edad real se debe mejorar su Tasa Metabólica Basal. El aumento de los niveles de ejercicio desarrollará un tejido muscular más saludable que utilizara más energía y en consecuencia, mejorará la clasificación de edad metabólica.
La edad metabólica refleja la eficiencia del metabolismo basal en comparación con la edad cronológica. Una edad metabólica elevada puede indicar un estilo de vida sedentario o malos hábitos alimenticios, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas (Kyle et al., 2001).
La tasa metabólica basal (TMB) es el nivel mínimo diario de energía necesarias en reposo para funcionar con eficacia. Una persona con una TMB alta puede gastar más energía en reposo que una persona con una TMB baja. La TMB se basa en el nivel de masa muscular.
Determinar esta información permite controlar la cantidad de energía que debe suministrarse a una persona a través de los alimentos. La masa muscular o actividad en general son factores que modifican el consumo de alimentos que consume una persona.
El nivel de la tasa metabólica basal también disminuye a medida que el cuerpo envejece. Sin embargo, la tasa metabólica basal aumentará a través de una rutina regular de ejercicio aeróbico y un estilo de vida activo.
Porcentaje de agua corporal
El porcentaje de agua corporal total es la cantidad total del líquido que hay en el cuerpo de una persona, expresada como el porcentaje de su peso total. Funciona como un indicador de hidratación y función celular. Un desequilibrio puede reflejar problemas renales, deshidratación o retención de líquidos (Watson et al., 1980).
El agua desempeña un proceso vital en muchos de los procesos corporales, y se encuentra en todos las células, tejidos y órganos del cuerpo. El mantenimiento de un porcentaje adecuado de agua corporal total garantiza que el cuerpo funcione de manera eficiente, y reducirá el riesgo de aparición de los trastornos de salud asociados.
Los niveles de agua del cuerpo varían naturalmente a lo largo del día. De hecho, el cuerpo tiende a deshidratarse después de una noche larga, y se observan diferencias en la distribución de fluidos entre el día y la noche. Ingerir grandes cantidades de comida, beber alcohol, menstruar, enfermarse, hacer ejercicio y bañarse, pierden provocar variaciones en los niveles de hidratación.
Grasa visceral
La grasa visceral es la grasa de la cavidad abdominal que rodea los órganos vitales. Las investigaciones han demostrado que incluso si su peso y grasa corporal permanecen constantes, a medida que envejece, la distribución de la grasa cambia y es más probable que aumente en el área del tronco. Es necesario asegurarse de tener el nivel adecuado y saludable de grasa visceral, así se reduce el riesgo de ciertas afecciones, como enfermedades cardíacas y presión arterial alta, y puede retrasar la aparición de la diabetes tipo 2.
La grasa visceral es un predictor independiente de riesgo cardiovascular y metabólico. Su medición es esencial para evaluar el impacto de intervenciones dietéticas y de ejercicio (Neeland et al., 2019).
Clasificación de 1 a 12: indica que tiene un nivel saludable de grasa visceral. Continúe monitoreando su calificación para asegurarse de que se mantenga dentro del rango saludable.
Clasificación de 13 a 59: indica que tiene un nivel excesivo de grasa visceral. Es necesario hacer cambios en su estilo de vida a través de cambios en la dieta y aumentando el ejercicio.
El monitoreo regular de estos parámetros permite detectar cambios tempranos en la composición corporal, lo que facilita intervenciones preventivas. Por ejemplo, un aumento en la grasa visceral o una disminución en la masa muscular pueden ser señales de alerta para ajustar la dieta o incrementar la actividad física. Además, el seguimiento continuo motiva al paciente a mantener hábitos saludables y a comprometerse con su plan de tratamiento (Heymsfield et al., 2016).
Estudios han demostrado que el monitoreo antropométrico mejora la adherencia a programas de pérdida de peso y reduce el riesgo de enfermedades crónicas (Jakicic et al., 2018). También es útil en poblaciones especiales, como adultos mayores, atletas y pacientes con enfermedades crónicas, donde la composición corporal juega un papel crítico en el manejo de la salud.
La valoraciones de composición corporal es una gran oportunidad para que las personas coman alimentos saludables en cantidades apropiadas y para ejercitarse regularmente. Para perder peso la mejor forma es a través del incremento del ejercicio y modificaciones en la restricción de la dieta. Cuidando que la pérdida de peso no sea mayor de ½ a 1 kg por semana; las pérdidas que exceden a esto son comúnmente de peso en agua o de otra masa libre de grasa, que ni es saludable ni es el tipo de pérdida que se desea.
Una de las recomendaciones es no saltar una comida, como mucha gente hace cuando quiere bajar de peso. A menudo, las personas que se saltan el desayuno o el almuerzo recuperan lo que ahorraron, al comer demasiado en la tarde. Las investigaciones demuestran que la gente que consume una o dos comidas por día aumenta más peso que aquellos quienes consumen el mismo número de calorías en pequeñas porciones a lo largo del día.
También como principios de ejercitación saludable, debe ejercitarse por lo menos tres veces a la semana, de 20 a 30 minutos cada vez. El tipo y la intensidad del ejercicio dependen de las preferencias, condición física y deseos de cada uno. La constancia es la clave; los beneficios derivados de ejercitarse se pierden rápidamente si el programa se abandona.
Un automonitoreo de la composición corporal, el "antes" y el "después" resulta útil para asegurarse de que las estrategias de intervención en la dieta y el ejercicio nos brinden los resultados esperados de acuerdo a los objetivos establecidos en la primera consulta.
Sin embargo, hay que ser consciente de que no todos mostrarán mejorías desde el principio ya que intervienen muchos factores, cada organismo es único y el cambio es individual para cada persona. Pero no debe desanimarse ya que optar por hábitos saludables traerá beneficios a largo plazo.
Bibliografía:
- Ezzati, M., et al. (2017). "The global obesity pandemic: shaped by global drivers and local environments." The Lancet, 378(9793), 804-814.
- Gallagher, D., et al. (2000). "Healthy percentage body fat ranges: an approach for developing guidelines based on body mass index." The American Journal of Clinical Nutrition, 72(3), 694-701.
- Després, J. P. (2012). "Body fat distribution and risk of cardiovascular disease: an update." Circulation, 126(10), 1301-1313.
- Fox, C. S., et al. (2007). "Abdominal visceral and subcutaneous adipose tissue compartments: association with metabolic risk factors in the Framingham Heart Study." Circulation, 116(1), 39-48.
- Yusuf, S., et al. (2005). "Obesity and the risk of myocardial infarction in 27,000 participants from 52 countries: a case-control study." The Lancet, 366(9497), 1640-1649.
- Cruz-Jentoft, A. J., et al. (2019). "Sarcopenia: revised European consensus on definition and diagnosis." Age and Ageing, 48(1), 16-31.
- Kanis, J. A., et al. (2013). "European guidance for the diagnosis and management of osteoporosis in postmenopausal women." Osteoporosis International, 24(1), 23-57.
- Kyle, U. G., et al. (2001). "Bioelectrical impedance analysis—part I: review of principles and methods." Clinical Nutrition, 20(3), 245-254.
- Watson, P. E., et al. (1980). "Total body water volumes for adult males and females estimated from simple anthropometric measurements." The American Journal of Clinical Nutrition, 33(1), 27-39.
- Neeland, I. J., et al. (2019). "Visceral and ectopic fat, atherosclerosis, and cardiometabolic disease: a position statement." The Lancet Diabetes & Endocrinology, 7(9), 715-725.
- Heymsfield, S. B., et al. (2016). "Mechanisms, pathophysiology, and management of obesity." The New England Journal of Medicine, 374(3), 254-266.
- Jakicic, J. M., et al. (2018). "Physical activity and the prevention of weight gain: a systematic review." Medicine & Science in Sports & Exercise, 50(4), 715-721.
.png)
Comentarios
Publicar un comentario