La alimentación al pecho materno es insustituible por todas las ventajas que ofrece, tanto para la salud de la madre como para el crecimiento sano de los niños, desde el nacimiento hasta el año o más de edad. Para lograr el mantenimiento de una lactancia materna que confiera los beneficios que se esperan y que tenga una duración apropiada, es necesario una práctica adecuada y una técnica correcta.
Dentro de los beneficios para la madre incluye la reducción del sangrado posparto, lo que puede ayudar a prevenir la anemia, ayuda a que el útero regrese a su tamaño previo, reduce la probabilidad de sobrepeso y obesidad posterior al embarazo, es relajante, eleva el autoestima de la madre, disminuye la tristeza y la depresión posparto y fortalece el vinculo de afecto entre la madre y el hijo.
Para el bebe la leche materna es de fácil digestión lo que disminuye los cólicos, disminuye el riesgo de enfermedades más comunes en los infantes como: otitis media aguda, dermatitis atópica, infecciones gastrointestinales, asma y alergias, infecciones de las vías respiratorias, sobrepeso y obesidad. Ademas favorece el desarrollo emocional e intelectual.
Práctica de la lactancia: se refiere a las decisiones que la mujer hace con respecto a la manera en que llevará a cabo la lactancia, las cuales están influenciadas por el personal de salud y personas cercanas. Esta repercute sobre la frecuencia en la que se ofrece el pecho al lactante así como al grado de vaciamiento que se logre de la glándula mamaria. No obstante, en ocasiones se presenta la necesidad de utilizar en la alimentación la lactancia materna indirecta o, por razones médicas, lactancia artificial. En ambos casos, es indispensable recomendar los cuidados que deben aplicarse en el manejo, preparación y conservación de la leche para que ésta sea aprovechada en la mejor nutrición de la o del bebé.
Lactancia materna directa.
Para llevar a cabo una lactancia materna exitosa deben existir dos reflejos:
- El reflejo de erección del pezón, que se provoca con un masaje ligero con los dos dedos en los pezones, este reflejo lo hace más saliente y fácil de tomar por el bebé.
- El reflejo de búsqueda del bebé, que se produce tocando el borde inferior del labio del bebé. Este reflejo hace abrir la boca y buscar el pezón, siendo el momento para introducirlo. Acostada en decúbito lateral.
Posición acostada
El cuerpo del bebé sigue el cuerpo de la madre, y están juntos abdomen con abdomen. La madre ofrece el pecho del lado que está acostada. Esta posición y la de balón de fútbol son las más apropiadas para las madres que han tenido cesárea.
Posición de "balón de fútbol" o en "sandia"
Para cambiar de seno o al terminar de lactar introducir suavemente el dedo meñique en la comisura labial del niño, con lo cual se rompe el vacío que se forma dentro de la boca y pueda soltar el pezón sin lastimar el seno.
Posición sentada clásica
- Con la espalda recta, colocar una almohada bajo el niño o niña para que quede más cerca del pezón.
- Acercar al niño o niña al pecho y no el pecho al niño o niña, ya que de hacerlo se provocará malestar
- en la espalda
- Colocar al niño o niña sobre un brazo, de tal forma que se pueda contener con la mano del mismo
- brazo la pierna o las nalguitas del niño o niña.
- Procurar que la cara quede exactamente frente al pecho lo que permitirá sostener el pecho con la
- otra mano, en forma de C. Es decir, con el pulgar hacia arriba de la areola y los otros cuatro dedos
- abajo del pecho.
- La mano en esta posición permite dirigir fácilmente el pezón.
- Tocar con el pezón el labio inferior del niño o niña para producir el reflejo de búsqueda.
- Para abrir la boca se debe atraer al niño o niña rápidamente hacia el pecho para que logre tomar no
- sólo el pezón sino también parte de la areola.
- El mejor estímulo para la producción de leche es la succión, por lo tanto mientras más amamanta,
- más leche tendrá.
Recomendaciones:
- La madre debe comprobar que el niño esté con el pañal seco y limpio.
- La temperatura ambiental mayor de 36 grados disminuye el mecanismo de succión del niño.
- Lavarse las manos con agua y jabón cada vez que vaya a amamantar.
- No es necesario lavar los senos, es suficiente el baño diario.
- Al terminar de dar de comer al niño, aplicar una gota de leche sobre el pezón, lo cual lubrica y evita infecciones por su efecto protector.
- La mamá debe estar tranquila y cómoda mientras amamanta, independientemente de la posición.
- El tiempo promedio de lactancia para cada seno es de 10 a 15 minutos. Sin embargo, se debe respetar la necesidad individual de cada niño, ya que unos comen despacio y otros más rápido.
- Se deben alternar los senos cada vez que se amamante, iniciando con el que se terminó de dar en la ocasión anterior.
- Se debe ayudar al bebé a eliminar el aire ingerido.
- La alimentación al seno materno debe ser a libre demanda, día y noche; es decir, alimentar cada vez que el niño quiera sin un horario estricto.
- En las primeras semanas el niño come con intervalos cortos, en ocasiones hasta menos de dos horas; esto es normal debido a que el tiempo de vaciamiento gástrico es muy rápido. Esto ayuda a mantener el suministro de leche.
Lactancia materna indirecta
Cuando la mujer tiene que separarse de su hijo lactante, es muy recomendable continuar con la lactancia materna exclusiva hasta que el menor cumpla 6 meses; o en su caso, que la lactancia continúe formando parte básica de la nutrición del infante hasta el año o más de edad.
Se debe buscar iniciar la extracción dos semanas antes de separarse del niño o niña, por tener que regresar al trabajo u otra causa, con el objeto de que tanto la madre como el hijo se vayan acostumbrando. Asimismo, la madre debe saber que al principio la extracción de leche es en poca cantidad y con la práctica ésta aumenta.
Se debe extraer la leche con tres sencillos pasos:
Preparación, estimulación y extracción, así como las medidas que aplicará en su almacenamiento y conservación.
- Preparación. Realizar lavado de manos con agua limpia y jabón, secarlas con trapo o toalla limpia.
- Estimulación. Debe llevarse a cabo en 2 fases:
Fase I
- Hacer masaje en la parte superior del pecho con los dedos en un mismo punto, oprimir firmemente con un movimiento circular hacia el tórax; después de unos segundos, dar masaje en otra área del pecho.
- Continuar con el masaje en espiral alrededor del pecho, hasta llegar a la areola.
Fase II
- Frotar cuidadosamente el pecho, desde la parte superior hacia el pezón, de manera que produzca cosquilleo.
- Continuar con este movimiento desde la base del pecho al pezón. Esto ayuda a relajar a la madre y estimula el “aflojamiento” de la leche.
- Sacudir suavemente ambos pechos, inclinándose hacia delante. La fuerza de gravedad ayuda a la bajada de la leche.
3. Extracción
- Colocar el pulgar sobre el pezón y los dedos índice y medio aproximadamente 3 o 4 cm atrás de él, formando una letra “C”.
- Empujar los dedos hacia la caja torácica, sin que se muevan del sitio donde los colocó.
- Dar vuelta o girar los tres dedos como imprimiendo las huellas digitales en una hoja de papel. Este movimiento oprime y vacía los pechos.
- Repetir en forma rítmica de 2 a 5 minutos para desocupar los depósitos lactíferos. Colocar los dedos, empujar hacia adentro, exprimir, empujar, girar.
- Se alternará la extracción de ambos pechos, realizando cada vez la estimulación y los pasos de la extracción.
- Deseche los primeros chorros de leche de cada pezón y al terminar la extracción mójelos con una gota de leche y déjelos secar al aire.
- Se deben evitar movimientos bruscos o muy fuertes al apretar el pecho o el pezón porque puede dañar los tejidos y provocar moretones.
- Al extraer la leche deposítela directamente en un recipiente con tapadera; al terminar tape el recipiente y colóquelo en el refrigerador o en otro recipiente con agua fría y manténgalo lejos del calor para su conservación.
- La leche guardada en un lugar fresco y limpio puede ser consumida dentro de las primeras 8 horas; si se conserva en el refrigerador puede utilizarse para consumo hasta por 48 horas.




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