El embarazo es una etapa crucial en la vida de la mujer, donde una alimentación adecuada es fundamental para garantizar la salud de la madre y el desarrollo óptimo del bebé. Según las Guías de Práctica Clínica del IMSS y las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), una dieta equilibrada y suficiente en nutrientes clave puede prevenir complicaciones como anemia, bajo peso al nacer y trastornos hipertensivos.
Recomendaciones nutricionales para mujeres embarazadas
Aumento de peso adecuado
El aumento de peso durante el embarazo debe ser progresivo y acorde al índice de masa corporal (IMC) previo al embarazo (IMSS, 2022):
- Bajo peso (IMC < 18.5): 12.5 a 18 kg
- Peso normal (IMC 18.5–24.9): 11.5 a 16 kg
- Sobrepeso (IMC 25–29.9): 7 a 11.5 kg
- Obesidad (IMC ≥ 30): 5 a 9 kg
Requerimientos energéticos y macronutrientes
- Energía: Se recomienda un incremento de 340 kcal/día en el segundo trimestre y 452 kcal/día en el tercer trimestre (Kominiarek & Rajan, 2016).
- Proteínas: Aumentar a 1.1 g/kg/día para favorecer el crecimiento fetal (IMSS, 2022).
- Carbohidratos: Preferir fuentes complejas (granos enteros, legumbres) y evitar azúcares refinados.
- Grasas: Consumir ácidos grasos esenciales como omega-3 (DHA), cruciales para el desarrollo cerebral del feto (Coletta et al., 2010).
Micronutrientes esenciales
- Ácido fólico: 400 a 800 µg/día desde antes del embarazo y hasta la semana 12 para prevenir defectos del tubo neural (NOM-007-SSA2-2016).
- Hierro: 30 mg/día para prevenir anemia ferropénica (IMSS, 2022). Se recomienda consumirlo con vitamina C para mejorar su absorción.
- Calcio: 1,000 a 1,300 mg/día para el desarrollo óseo fetal y prevenir pérdida de masa ósea materna (Kominiarek & Rajan, 2016).
- Vitamina D: 600 UI/día para favorecer la absorción de calcio y prevenir complicaciones como preeclampsia (Aghajafari et al., 2013).
Alimentos recomendados y evitar
Incluir:
- Frutas y verduras (5 porciones/día)
- Cereales integrales (avena, arroz integral)
- Proteínas magras (pollo, pescado bajo en mercurio, legumbres)
- Lácteos bajos en grasa o fortificados
Evitar:
- Alcohol y tabaco
- Exceso de cafeína (<200 mg/día)
- Pescados altos en mercurio (tiburón, pez espada)
- Carnes crudas o lácteos no pasteurizados (riesgo de listeriosis)
Hidratación y actividad física
- Es recomendable que todas persona embarazada tenga un consumo total agua en promedio de 3.1 litros por día (alimentos y líquidos de la dieta), donde aproximadamente 2.3 litros (9 tazas por día) corresponda a agua.
- El agua con sabor, las bebidas carbonatadas, las bebidas energéticas y las bebidas de frutas son una fuente dietética de azúcar, y suministran muy pocos nutrientes, por lo que su consumo debe limitarse.
- El ejercicio regular en la persona con embarazo de bajo riesgo es benéfico ya que aumenta el sentido de bienestar materno. Se recomienda 20 minutos de ejercicio ligero (caminar, nadar o deportes de bajo impacto) por 5 días a la semana y no ha sido asociado con riesgos ni efectos adversos durante el embarazo.
Nauseas
Modificaciones dietéticas
- Comer pequeñas porciones cada 2 a 3 horas (evitar el estómago vacío).
- Prefiere alimentos secos y fríos (galletas saladas, pan tostado, cereal seco) al despertar (ACOG, 2018).
- Evitar alimentos grasosos, picantes o muy condimentados (aumentan la acidez).
- Consumir jengibre (1 g/día en té, cápsulas o caramelos) – reduce náuseas según metaanálisis (Ding et al., 2013).
- Hidratación fraccionada: Tomar líquidos entre comidas (no durante), preferir bebidas frías o con limón.
Cambios en el estilo de vida
- Evitar olores fuertes (perfumes, humo, alimentos que desencadenen náuseas).
- Descansar después de comer, pero no acostarse completamente (elevar la cabeza 30°).
- Usar pulseras de acupresión (punto P6) – estudios muestran reducción del 50% en náuseas (Werntoft & Dykes, 2001).
Falta de apetito
Puede deberse a los cambios hormonales (↑ hCG y estrógenos) alteran el gusto y el olfato (Niebyl, 2010). Tambien la presión gástrica reducida por el útero en crecimiento limita la capacidad de comer grandes volúmenes (IMSS, 2022).
- Las náuseas y la falta de apetito pueden manejarse con intervenciones dietéticas, cambios de hábitos y, en casos severos, medicación segura. Estrategias Nutricionales
- Priorizar alimentos de alta densidad energética:
- Aguacate, frutos secos, mantequilla de maní, lácteos enteros (en caso de bajo peso).
- Batidos nutritivos: Combinar leche, fruta, avena y miel (fáciles de consumir).
- Comidas frías o a temperatura ambiente (menos olorosas).
- Suplementos multivitamínicos prenatales para cubrir deficiencias (ácido fólico, hierro, zinc).
Factores psicológicos y ambientales
- Comer en ambientes tranquilos (el estrés reduce el apetito).
- Prueba nuevos alimentos (los cambios en el gusto son comunes).
- Fraccionar comidas en 6 a 8 veces al día (menor volumen = mejor tolerancia).
Una alimentación balanceada, suplementación adecuada y seguimiento médico son clave para un embarazo saludable. Las recomendaciones del IMSS y las NOM coinciden con la evidencia internacional en priorizar nutrientes como hierro, ácido fólico y omega-3 para reducir riesgos y promover el bienestar materno-fetal.
Las náuseas y la falta de apetito pueden manejarse con intervenciones dietéticas, cambios de hábitos y, en casos severos, medicación segura, recetado por su ginecólogo.
Recomendaciones generales para mujeres embarazadas
Los signos y síntomas de alarma por los que una gestante, en caso de presentarlos, debe acudir inmediatamente a un hospital o centro de salud más cercano son los siguientes:
- Fuerte dolor de cabeza
- Zumbido en el oído
- Visión borrosa con puntos de lucecitas
- Náuseas y vómitos frecuentes
- Disminución o ausencia de movimientos fetales por más de 2 horas, después de la semanas 28
- Palidez marcada
- Hinchazón de pies, manos o cara
- Pérdida de líquido o sangre por la vagina o genitales
- Aumento de peso mayor a dos kilos por semana
- Fiebre
- Contracciones uterinas de 3 a 5 minutos de duración antes de las 37 semanas
- Dolor abdominal persistente (en el bajo vientre) de cualquier intensidad
- Dificultad para respirar
- Aumento en el número de micciones y molestia al orinar
- Convulsiones
Es recomendable utilizar la posición correcta del cinturón de seguridad durante el embarazo: la cinta torácica debe pasar sobre la clavícula, entre el hombro y el cuello y debe descender a la mitad del pecho cruzando entre ambas mamas, la cinta abdominal debe colocarse sobre los huesos de la cadera, siempre por debajo del abdomen.
Es recomendable desde la primera consulta prenatal investigar sobre la aplicación de vacunas para rubeola, varicela, hepatitis B, influenza, tetanos y tosferina.
La vacuna recomendada para el uso en lapersona embarazada, para prevenir tosferina, difteria y tetános, es la que está formulada con toxoide tetánico, toxoide diftérico y fracción acelular de Pertussis (Tdpa).
La persona embarazada debe recibir la vacuna de influenza trivalente inactivada intramuscular o intradérmica antes de la temporada de influenza siempre y cuando este disponible.
Se recomienda que en la primera cita de control prenatal se realice a toda persona embarazada determinación de:
- Grupo sanguíneo
- Rh
- Coombs indirecto (búsqueda de anticuerpos) en pacientes con riesgo de sensibilización .
Es recomendable identificar el riesgo de depresión postparto. Utilizar la escala de Edimburgo como tamizaje de la depresión en la persona embarazada y en el periodo postparto.
Es recomendable para la embarazada limitar la dieta azucarada, realizar un cepillado dental regular con pasta fluorada, utilizar regularmente de enjuagues bucales con flúor para contrarrestar el efecto de desmineralización debido al vómito. El papel de las aplicaciones tópicas de fluoruro es recomendado para la prevención de caries.
Higiene en cavidad oral durante el embarazo (cepillado de dientes regularmente 3 veces al día, por 3 minutos cada sesión, uso de un cepillo de cerdas suaves o extrasuaves, para evitar la irritación y retracción de las encías y uso de hilo dental para eliminar la placa dentobacteriana entre los dientes).
Es recomendable evaluar el riesgo de diabetes gestacional desde la primera consulta prenatal.
Factores de riesgo asociados a trastornos hipertensivos asociados al embarazo:
- Paridad
- Historia familiar de pre-eclampsia
- Diabetes mellitus
- Hipertensión arterial crónica
- Enfermedad autoinmune
- Presión arterial materna
- Edad materna
- Índice de masa corporal
- Raza
- Estado socioeconómico
Es recomendable la verificación de los signos vitales, incluyendo la presión arterial en todas las consultas prenatales.
- Presión arterial durante el primer trimestre:
- Sistólica: 115 a 120mmHg
- Diastólicas: 65 a 80 mmHg.
Durante la primera visita médica de una embarazada se debe ofrecer información e investigar la probabilidad de infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH),se sugiere de primera instancia realizar la prueba rápida.
Factores de riesgo socioculturales y geográficos pueden contribuir a la adquisición del VIH en mujeres en edad fértil:
- Mujeres que han tenido contacto sexual con compañeros infectados por el VIH
- Antecedente de infecciones de transmisión sexual
- Trabajadoras sexuales
- Antecedente de uso de drogas intravenosas
- Historia de transfusión (antes de 1986)
- Relaciones sexuales sin protección con más de una pareja.
Es recomendable desde la primera consulta prenatal la identificación de factores de riesgo para parto pretérmino.
Realizar tamizaje para bacteriuria asintomática con Examen General de Orina (EGO) entre las 12 y las 16 semanas de la gestación.
En la persona embarazada con diabetes pregestacional y adecuado control metabólico, que estén utilizando metformina, se recomienda no suspenderlo.
Las pruebas de función tiroidea en el embarazo (TSH e Indice de tiroxina libre) solo se recomiendan en mujeres con historia personal de enfermedad tiroidea o presencia de síntomas de la enfermedad.
Debido a que la concentración de hemoglobina varia de acuerdo al tiempo de gestación, es recomendable evaluar los niveles de hemoglobina en cada trimestre del embarazo.
Signos de alarma durante el puerperio a la paciente y su pareja:
- Sangrado vaginal abundante en las primeras 4 horas después del parto
- Dolor de cabeza
- Cansancio importante
- Desmayo
- Falta de apetito
- Mareo fácil
- Presencia de secreción vaginal fétida o purulenta
- Fiebre
- Palidez marcada
- Dificultad para respirar
- Convulsiones
- Desinterés o rechazo para atender a su recién nacida/o tristeza durante la mayor parte del día que puede prolongarse por semanas. Dolor en sitio de herida quirúrgica (en caso de operación cesárea o episiotomía)
Bibliografía
- IMSS. Guía de Práctica Clínica. Atención integral a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio. 2022. Disponible en: https://www.imss.gob.mx
- NOM-007-SSA2-2016. Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio. Diario Oficial de la Federación.
- Kominiarek MA, Rajan P. Nutrition Recommendations in Pregnancy and Lactation. Med Clin North Am. 2016;100(6):1199-1215. doi:10.1016/j.mcna.2016.06.004
- Coletta JM, Bell SJ, Roman AS. Omega-3 Fatty Acids and Pregnancy. Rev Obstet Gynecol. 2010;3(4):163-171.
- Aghajafari F, Nagulesapillai T, Ronksley PE, et al. Association between maternal serum 25-hydroxyvitamin D level and pregnancy and neonatal outcomes: systematic review and meta-analysis. BMJ. 2013;346:f1169. doi:10.1136/bmj.f1169
- ACOG. Physical Activity and Exercise During Pregnancy and the Postpartum Period. Committee Opinion No. 804. Obstet Gynecol. 2020;135:e178-e188.

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